8 Julio 2026
A mis colegas en esta salvaje profesión conocida como desarrollo de software - una de las formas más apasionantes, exigentes, alocadas y, en última instancia, gratificantes de ganarse la vida... y... también a mi familia y amigos:
Hoy cumplo 63 años; un nuevo hito en esta extraordinaria aventura terrenal, repleta de muchos altibajos, y de triunfos y desafíos por igual. Sin embargo, a pesar de todo, puedo afirmar con total sinceridad que he sido bendecido mucho más de lo que jamás hubiera podido pedir y, ciertamente, más de lo que merezco.
Tal como está escrito en el libro bíblico del Eclesiastés: «Hay un tiempo para todo, y una estación para cada actividad bajo el cielo». Teniendo esto presente, hoy anuncio mi retiro (a tiempo completo, al menos) de esta salvaje profesión a la que he dedicado los últimos 27 años y más... una carrera que, honestamente, puedo decir que he disfrutado genuinamente, incluso a través de los proyectos más descabellados y a pesar de haber trabajado en algunas organizaciones que distaban mucho de ser perfectas.
A medida que inicio el proceso de reducir mi participación en la mayoría de los proyectos en curso - y de despedirme con afecto de esos clientes, seguiré involucrado en un selecto grupo de iniciativas que disfruto de manera especial, a las cuales continuaré aportando y mejorando durante algún tiempo más.
Ninguna carrera exitosa se construye en solitario ni se desarrolla en el vacío; y la mía, sin duda alguna, no es la excepción. Son tantas las personas a las que me gustaría dar las gracias, que este espacio resulta insuficiente para hacer justicia a cada una de ellas de forma individual. No obstante, quiero que sepan que estaré eternamente agradecido con todos aquellos que me han liderado, guiado, alentado y servido de mentores a lo largo de este viaje.
Y a aquellos que me han mostrado una bondad, paciencia, generosidad y gracia excepcionales a lo largo del camino, aprecio y valoro especialmente todo lo que han hecho por mí... ustedes saben quiénes son.
Cuídense mucho todos, y que El Señor continúe bendiciéndolos a todos.